jueves, 8 de diciembre de 2011

Un regalo de navidad

Querido Santa: mi deseo por esta navidad es que los políticos que hayan sido cómplices de asesinatos testifiquen y paguen con cárcel sus delitos. Solo así la celebración por la declaración de DD.HH. será algo serio y no un chiste. Para aquellos que se toman un trago, mientras recuerdan, con una sonrisa en el rostro, que llegaron al poder gracias a las amenazas.

Creo que los efectos colaterales serán positivos, cuando los refugiados pierdan el miedo y regresen a un país de paz, del que nunca debieron salir.
Santa, por favor no esperes a que estos gobernantes envejezcan y el público sienta pena de enviarlos a prisión por su edad.

No pienses que dudo del poder de Dios, sé que él castiga este tipo de eventos. Sin embargo, quiero recobrar la fe en la justicia, esa que recibió tanto dinero de los narcotraficantes y paramilitares, que la transformaron en un sistema turbio.
Es un hecho que si el pez más gordo- aunque su aspecto sea delgado-, confesara, esa infraestructura de maldad que ha prevalecido por más de 30 años sufrirá un golpe irreparable.

1 comentario:

macvito dijo...

Excelente!! Especialmente de acuerdo q la apariencia frágil y vulnerable suaviza las penas de los que años atrás eran implacables con sus objetivos. Se me.vinieron algunos nombres a la cabeza y el común denominador es que mientras mas tiempo pasó desde que salieron del poder a ña fecha de juzgamiento mas débil o nula fue su condena