Mientras leía el periódico esta mañana recordé porque no ejerzo la abogacía como carrera. Me explico, una noticia en el diario EL COMERCIO hablaba sobre la liberación de un presunto narcotraficante colombiano en Ecuador (la noticia está aquí: http://www4.elcomercio.com/Seguridad/a_ee-uu-_inquieta___la_liberacion__de__nieves.aspx).
El sujeto está requerido por la justicia de los EE.UU. donde deberá pagar cadena perpetua. Sin embargo, Ecuador no lo entrega porque él demostró una unión de hecho y dos hijos registrados con una ecuatoriana.
De repente recordé una pasantía en Colombia, en la que mi ex jefe le decía a un cliente que la única forma de evitar la extradición era embarazando a su esposa. Esto, porque el Derecho Internacional Humanitario (D.I.H) no permitiría la separación de un padre de su hijo. Como ese ejemplo podría relatar decenas de situaciones que presencié, pero no es el caso. Solo quería reafirmar que el derecho debería ser una herramienta para organizar la sociedad, en vez de ser un accesorio del crimen.
Lo que más me impresiona es que un abogado recomiende la gestación de un bebé para que su cliente esquive una extradición, obtenga una visa, etc. Y que el mismo profesional de las leyes pueda llevar un caso de demanda de paternidad. No soy bruta, sé que el derecho Civil y Penal no van de la mano, pero también creo, que en muchas ocasiones, la ética y el actuar de los abogados toman caminos distintos.
martes, 17 de mayo de 2011
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1 comentario:
Iva la ética es un tema que no solo atañe al Derecho, sino a todas las profesiones. Claro que en el Derecho es donde se hace màs asquerosamente evidente, pues algo puede ser legal, pero no legítimo tal y como el ejemplo que planteas... Aplaudo tu decisión de no ejercer la abogacía, pues desde allí es fácil trasgredir esa frontera...
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